Las pantallas LED publicitarias han dejado de ser un elemento exclusivo de las grandes marcas y los espacios de alto tráfico. La reducción de costes de la tecnología LED en la última década y la proliferación de sistemas de gestión de contenidos accesibles han convertido las pantallas LED en una opción viable para empresas medianas que quieren comunicar de forma dinámica y adaptable. Desde el escaparate de una clínica que muestra sus servicios hasta la pantalla de acceso de un polígono industrial que identifica a las empresas del parque, las posibilidades son muy amplias. En Rotuser incorporamos pantallas LED publicitarias como complemento a nuestros proyectos de señalética corporativa, asesorando sobre la solución técnica más adecuada para cada caso.

¿Qué es el pixel pitch y por qué determina todo?
El pixel pitch es la distancia en milímetros entre el centro de dos píxeles LED adyacentes. Es el parámetro técnico más importante de una pantalla LED porque determina la resolución percibida a una distancia dada: a menor pixel pitch, mayor densidad de píxeles y mayor resolución percibida a distancias cortas. Un pixel pitch de P2 significa que los píxeles están separados 2 mm entre sí; un P10 indica una separación de 10 mm. Para uso en interiores, donde los espectadores se sitúan a metros de la pantalla, son adecuados pixel pitches de P1,5 a P4. Para exterior, donde la distancia mínima de visualización es mayor, son suficientes pitches de P6 a P16.
Diferencias fundamentales entre pantallas LED de interior y exterior
Brillo
El brillo de una pantalla LED se mide en nits (candelas por metro cuadrado). Una pantalla de interior de calidad tiene entre 800 y 2.000 nits, suficiente para ser perfectamente visible en espacios con iluminación artificial. Una pantalla de exterior necesita entre 5.000 y 10.000 nits para competir con la luz solar directa y ser visible en pleno día. Esta diferencia de brillo implica también diferencias en el consumo energético y en el sistema de refrigeración necesario.
Protección contra los elementos
Las pantallas de exterior deben tener un índice de protección IP65 o superior, lo que garantiza estanqueidad total al polvo y resistencia a la proyección de agua desde cualquier dirección. Las de interior pueden tener IP20 o IP40, suficiente para espacios secos. Además, las pantallas de exterior deben resistir temperaturas extremas (desde -20°C hasta +60°C en algunos casos), la radiación UV y las cargas de viento si se instalan en altura.
Pixel pitch recomendado según la distancia
Una regla práctica para elegir el pixel pitch correcto es dividir la distancia mínima de visualización (en metros) entre 1,5 para obtener el pitch máximo recomendado. Por ejemplo, si los espectadores se situarán a un mínimo de 3 metros, el pitch máximo recomendado es P2 (3/1,5=2). Si la distancia mínima es de 10 metros, un P6 es suficiente. Usar un pixel pitch más fino del necesario supone pagar más por una resolución que el espectador no puede apreciar desde su posición de visualización habitual.
Gestión de contenidos: la clave del valor diferencial
La ventaja fundamental de una pantalla LED sobre cualquier señalética estática es la capacidad de cambiar el contenido en tiempo real, adaptarlo al momento del día, al tipo de público o a eventos específicos. Esta capacidad solo se aprovecha si existe una estrategia de contenidos y un sistema de gestión accesible. Los sistemas modernos de gestión de contenidos para pantallas LED permiten programar contenidos con semanas de antelación, modificarlos a distancia desde cualquier dispositivo y gestionar múltiples pantallas en diferentes ubicaciones desde una sola plataforma. Una pantalla LED sin una estrategia de contenidos activa pierde buena parte de su valor diferencial.
Normativa de luminosidad para pantallas LED en España
Las pantallas LED de exterior están sujetas a normativa específica en muchos municipios españoles en cuanto a luminosidad máxima, horarios de funcionamiento y condiciones de instalación. La directiva europea de eficiencia energética y algunas ordenanzas municipales de contaminación lumínica establecen límites de brillo que varían según la zona (comercial, residencial, histórica). Es imprescindible consultar la ordenanza municipal antes de instalar cualquier pantalla LED en exterior, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas o en entornos protegidos.
Preguntas frecuentes sobre pantallas LED publicitarias
¿Cuánto consume una pantalla LED publicitaria en funcionamiento continuo?
El consumo de una pantalla LED depende de su tamaño, el pixel pitch y el contenido mostrado (los contenidos con fondos blancos consumen más que los de fondo negro, ya que todos los LEDs están encendidos al máximo). Como referencia orientativa, una pantalla LED de interior de 2 m² con pixel pitch P3 consume aproximadamente entre 200 y 400 W en funcionamiento a plena luminosidad, similar al de un pequeño electrodoméstico. En exterior, el consumo es mayor por el mayor brillo requerido. Los sistemas modernos incorporan sensores de luz ambiental que ajustan automáticamente el brillo y, por tanto, el consumo según las condiciones del entorno.
¿Con qué frecuencia hay que revisar una pantalla LED publicitaria?
Las pantallas LED de calidad profesional tienen una vida útil de 100.000 horas o más para los módulos LED, lo que equivale a más de 11 años funcionando 24 horas diarias. El mantenimiento habitual consiste en la limpieza periódica de la superficie (especialmente en exterior), la revisión de las conexiones eléctricas una vez al año y la actualización del software de gestión de contenidos. Los fallos más frecuentes son a nivel de tarjetas de control o fuentes de alimentación, que son componentes modulares fáciles de sustituir sin necesidad de reemplazar toda la pantalla.
¿Puede una empresa pequeña gestionar el contenido de su pantalla LED sin conocimientos técnicos?
Sí. Los sistemas de gestión de contenidos modernos están diseñados para ser accesibles a usuarios sin formación técnica especializada. La mayoría permite crear y programar contenidos desde una interfaz web o una aplicación móvil, con plantillas prediseñadas y herramientas de edición sencillas similares a las de un editor de presentaciones. La curva de aprendizaje suele ser de uno a tres días para usuarios con conocimientos básicos de informática. Algunos fabricantes ofrecen además servicios de gestión de contenidos externalizados para empresas que prefieren delegar esta tarea.
