Cuando se habla de rotulación corporativa de alto nivel, el aluminio es el material de referencia. Sus propiedades técnicas —ligereza, resistencia a la corrosión, maquinabilidad, compatibilidad con todo tipo de acabados— lo han convertido en el estándar de la industria para letras corpóreas de empresa. Fabricadas mediante corte CNC o doblado de chapa, las letras corpóreas de aluminio ofrecen una calidad de acabado que resiste perfectamente el paso del tiempo en exteriores, y una versatilidad estética que permite adaptarse a cualquier identidad corporativa. En Rotuser, el aluminio es el material con el que más proyectos realizamos cada año.

¿Por qué el aluminio es el material más utilizado en letras corpóreas para empresas?
El aluminio reúne una combinación de propiedades que ningún otro material puede igualar en el contexto de la rotulación profesional. Es un 65% más ligero que el acero, lo que facilita tanto el transporte como la instalación en fachada sin necesidad de estructuras de refuerzo especiales. Su resistencia natural a la corrosión, reforzada con los tratamientos de superficie adecuados, garantiza décadas de uso sin degradación visible. Y su comportamiento ante el mecanizado CNC permite reproducir con absoluta precisión cualquier tipografía o logotipo, por complejo que sea.
Además, las letras corpóreas de aluminio son compatibles con cualquier sistema de iluminación LED: frontlight, backlight (efecto halo), lateral o mixto. Esta versatilidad técnica hace que una misma familia de letras pueda tener un aspecto completamente diferente según cómo se ilumine, adaptándose a las necesidades de cada proyecto.
Acabados disponibles en letras de aluminio
Lacado en color RAL
El lacado es el acabado más solicitado. Permite reproducir cualquier color de la carta RAL o Pantone con gran precisión, garantizando la coherencia con la identidad corporativa. Existen diferentes tipos de pintura: poliéster (apta para exterior), epoxi (mayor dureza para interior) y poliuretano (máxima resistencia para condiciones extremas). El acabado puede ser mate, semimate, satinado o brillante.
Anodizado
El anodizado es un proceso electroquímico que crea una capa de óxido de aluminio sobre la superficie, extremadamente dura y resistente. Los acabados anodizados más habituales son el natural (plateado), el negro, el bronce y el oro. A diferencia del lacado, el anodizado no descascarilla ni se pela: la capa de protección forma parte del propio metal. Es el acabado preferido en proyectos de alta exposición y larga vida útil.
Cepillado y espejo
El aluminio cepillado (acabado satinado con estrías finas) y el aluminio espejo (acabado pulido de alta reflectividad) son opciones para proyectos que buscan un carácter más premium. Requieren mayor atención en el mantenimiento ya que las huellas y la suciedad son más visibles, pero el resultado visual es extraordinariamente impactante en los proyectos adecuados.
Proceso de fabricación de letras corpóreas de aluminio
El proceso comienza con la vectorización del logotipo o tipografía en software CAD. A partir de los archivos vectoriales, la máquina CNC corta cada letra de la lámina de aluminio con una precisión de décimas de milímetro. Dependiendo del diseño, el cuerpo de la letra puede construirse con una sola pieza (letras planas o de poco grosor) o mediante el doblado y soldado de chapa (letras con más profundidad y cuerpo). Tras el mecanizado, las piezas pasan al departamento de pintura o tratamiento de superficie, y finalmente se integran los componentes de iluminación si el proyecto los incluye.
En Rotuser todo el proceso de fabricación se realiza en talleres propios, lo que garantiza el control de calidad en cada fase y permite ajustar los plazos según las necesidades del cliente.
Instalación: anclajes y separadores
La instalación de letras corpóreas de aluminio en fachada requiere un estudio previo del soporte: composición del muro, accesibilidad, normativa municipal y distancia de visión. Los sistemas de anclaje más habituales son los espárragos roscados de acero inoxidable (que quedan ocultos dentro de la letra) y los separadores tubulares que crean una distancia entre la letra y la pared, necesaria para el efecto halo en retroiluminación. La nivelación precisa es fundamental: en una palabra de varios metros, una diferencia de milímetros entre letras resulta visualmente perceptible.
Preguntas frecuentes sobre letras corpóreas de aluminio
¿Cuál es el grosor habitual de las letras corpóreas de aluminio para fachada?
El grosor estándar más habitual oscila entre 5 y 15 centímetros de profundidad, aunque pueden fabricarse letras más planas (a partir de 3 cm) o más profundas para proyectos especiales. El grosor más adecuado depende del tamaño de la letra, la distancia de visualización y el efecto de iluminación deseado. Las letras retroiluminadas necesitan al menos 6-8 cm de profundidad para que el halo de luz se difunda correctamente.
¿Las letras de aluminio se pueden instalar en cualquier tipo de fachada?
El aluminio puede instalarse sobre prácticamente cualquier soporte: ladrillo, hormigón, piedra, aluminio composite, chapa, vidrio (con los sistemas de anclaje adecuados) e incluso sobre estructuras de acero. En fachadas ventiladas o de aluminio composite es necesario prever la ubicación de los anclajes durante la construcción o reforma, ya que perforar estos materiales a posteriori requiere precauciones especiales. En cualquier caso, un instalador profesional realizará siempre una inspección previa del soporte.
¿Las letras de aluminio necesitan mantenimiento en exterior?
El aluminio correctamente tratado es uno de los materiales menos exigentes en cuanto a mantenimiento. La limpieza recomendada es con agua y detergente neutro, evitando productos abrasivos o ácidos que puedan dañar el acabado. En entornos urbanos contaminados o marinos, se recomienda una limpieza anual. La revisión de anclajes y sellados cada dos o tres años garantiza que la instalación se mantiene segura y estéticamente perfecta.
