Cuando una empresa decide renovar o instalar su señalética luminosa, una de las primeras decisiones técnicas es elegir entre un rótulo luminoso LED y una caja de luz. Ambos iluminan, ambos son visibles de noche, pero sus diferencias en coste de operación, estética, mantenimiento y posibilidades de personalización son significativas. En Rotuser fabricamos ambas soluciones y sabemos bien cuándo cada una es la opción más inteligente.

¿Qué es un rótulo luminoso LED?
Un rótulo luminoso LED es aquel en el que la fuente de iluminación son módulos o tiras de diodos LED. Esta tecnología puede aplicarse de distintas formas: letras corpóreas con luz frontal (el LED ilumina la cara delantera de la letra), retroiluminación o efecto halo (el LED ilumina la pared detrás de la letra, creando un aura de luz), o letras con cara de metacrilato iluminada desde dentro. El resultado visual es limpio, moderno y con un consumo energético muy reducido respecto a tecnologías anteriores.
¿Qué es una caja de luz?
Una caja de luz es un rótulo formado por una estructura de aluminio o plástico con una o dos caras translúcidas (generalmente de policarbonato o metacrilato) que contienen la imagen impresa o vinilada del logo o nombre de la empresa. La iluminación interior —hoy también mayoritariamente LED— hace que la imagen sea visible tanto de día como de noche. Es un formato muy extendido en franquicias, locales de hostelería y comercios, ya que permite cambiar el gráfico interior sin sustituir toda la estructura.
Comparativa clave: LED corpóreo vs. caja de luz
Impacto visual y estética
Las letras corpóreas con iluminación LED ofrecen una estética más premium y tridimensional. La profundidad de la letra, las sombras que proyecta durante el día y el efecto de luz nocturno crean una presencia visual que la caja de luz plana no puede replicar. Para marcas que buscan proyectar exclusividad, sofisticación o modernidad, el rótulo luminoso LED en formato corpóreo es la elección natural. La caja de luz, por su parte, tiene un acabado más uniforme y es más adecuada cuando el gráfico del logo incluye fondos de color que deben mostrarse completamente.
Consumo energético
En ambos casos, si la tecnología de iluminación interior es LED, el consumo es comparable y muy inferior al de las soluciones anteriores con fluorescente o neón. Un rótulo LED bien diseñado consume entre un 60 y un 70% menos que uno de tubo fluorescente del mismo tamaño. La diferencia de consumo entre un LED corpóreo y una caja de luz LED es marginal; el factor determinante es la superficie iluminada y la potencia de los módulos, no el formato del rótulo.
Mantenimiento y durabilidad
Las letras corpóreas LED tienen menos puntos de posible fallo que una caja de luz: no hay cara translúcida que pueda amarillear o romperse, y la estructura es sólida. El mantenimiento se limita a la limpieza y, eventualmente, al reemplazo de los módulos LED tras miles de horas de uso. Las cajas de luz requieren además mantenimiento del gráfico interior, que puede decolorarse con el tiempo, y del sellado perimetral para evitar la entrada de humedad.
Flexibilidad y personalización
La caja de luz tiene una ventaja clara en este aspecto: cambiar el gráfico interior es relativamente sencillo y económico, lo que la convierte en la opción predilecta para establecimientos que modifican su imagen con frecuencia o que tienen distintas campañas estacionales. Las letras corpóreas, al ser piezas fabricadas a medida, implican una nueva fabricación si la tipografía o el nombre cambian.
¿Cuál elegir según el tipo de empresa?
La elección entre un rótulo luminoso LED corpóreo y una caja de luz depende del sector, el posicionamiento de la marca y la estabilidad del diseño. Para sedes corporativas, edificios de oficinas, hoteles y clínicas privadas, las letras corpóreas iluminadas son la solución que mejor transmite solidez y profesionalidad. Para franquicias con múltiples locales, locales de restauración o espacios donde la imagen gráfica es compleja, la caja de luz aporta versatilidad y uniformidad a menor coste.
En Rotuser analizamos cada proyecto de forma individualizada. En ocasiones la solución óptima combina ambos formatos: letras corpóreas para el nombre principal y una caja de luz más pequeña para el logo o un claim secundario. Lo importante es que la señalética trabaje para la marca, no al revés.
Normativa para rótulos luminosos en España
Tanto las letras corpóreas LED como las cajas de luz están sujetas a la normativa municipal de publicidad exterior en España. Cada ayuntamiento regula aspectos como la superficie máxima del rótulo, la luminosidad máxima en candelas por metro cuadrado, los horarios de encendido y apagado, y los materiales permitidos en determinadas zonas (centros históricos, áreas protegidas). Es imprescindible consultar la ordenanza municipal antes de iniciar el proyecto.
Preguntas frecuentes sobre rótulos luminosos LED
¿Cuánto dura el sistema LED en un rótulo luminoso?
Los módulos LED de calidad profesional tienen una vida útil certificada de entre 50.000 y 100.000 horas de funcionamiento. Esto equivale a más de 11 años encendiendo el rótulo 12 horas diarias. Pasado ese tiempo, los módulos no se apagan de forma abrupta, sino que van perdiendo luminosidad gradualmente, lo que permite planificar el mantenimiento con antelación.
¿Un rótulo luminoso LED necesita mantenimiento periódico?
El mantenimiento recomendado es mínimo: limpieza exterior de los módulos cada 6-12 meses para eliminar la acumulación de polvo que reduce la luminosidad, y revisión del cableado y transformadores cada 2-3 años. Un rótulo instalado correctamente por profesionales raramente genera incidencias durante los primeros años de vida.
¿Se puede cambiar el color de la iluminación LED de un rótulo?
Sí, existen módulos LED RGB que permiten cambiar el color de la iluminación mediante un controlador. Sin embargo, en señalética corporativa se recomienda fijar un único color que corresponda a la identidad de marca. El cambio de color dinámico puede ser atractivo para eventos o decoración navideña, pero en el contexto de un rótulo corporativo permanente puede resultar confuso para el reconocimiento de marca.
